La izquierda valenciana se ha subido al carro de la intolerancia y ha comenzado un camino peligroso.
Ante lo sucedido en Madrid, ya vemos reacciones de socialistas y compromiseros hablando de "acorralar" los mensajes de odio en claras alusiones a lo que estamos viendo en la campaña madrileña, para protegerse ante un posible aumento de la derecha y justificar la críticas de la oposición a su gobierno diciendo que son “comentarios de odio”.
Con el agravante de que ellos deciden lo que es odio y lo que no. Lo que es bueno y lo que no. Para ello cuentan con el control de un buen número de medios de comunicación (no todos) y numerosos boots en las redes.
Pero los valencianos no debemos caer en el juego sucio y tenemos argumentos muy válidos, muy poderosos para manifestar que exhibiendo nuestra personalidad, nos vale para demostrar a todos que somos grandes y queremos respirar aire puro valenciano.
Ese aire que engrandece lo nuestro, nuestra gente y nuestra historia.
Por ello os invito a no caer en la provocación y lejos de devolver insultos o mantener discusiones estériles, nos mantengamos fuertes y unidos ante lo que se nos viene.
Mirando al frente, disfrutando de nuestro carisma que siempre nos ha caracterizado y por el que somos considerados como gentes acogedoras y alegres.
No nos desgastemos en confrontaciones inútiles.
Mostremos nuestra realidad, nuestra generosidad, nuestra riqueza personal, cultural y geográfica.
Nuestras armas tienen que ser nuestra sonrisa y el amor a nuestra tierra.