
Tres pueblos con huella de la política de izquierdas
La Diputación de Valencia dice: “Te falta pueblo”.
Pero hay pueblos donde a algunos les sobra gente… o mejor dicho, sobra quien no piensa igual.
Hoy quiero poner sobre la mesa tres casos de la periferia de Valencia que muestran que la huella de la izquierda no tiene límites.
SILLA
Un concejal del PSOE de Silla ha sido denunciado por tuits machistas, homófobos y racistas contra una inmigrante venezolana (mensajes que después ha borrado).
Mientras el PSOE exige dimisiones cuando estos comportamientos vienen de la derecha, en este caso ha optado por el silencio.
Curiosamente, el mismo partido que denunció a una concejal de Vox en Valencia por comentarios similares, aquí calla.
Veremos si la Fiscalía de Delitos de Odio actúa con el mismo criterio y demuestra su independencia.
MISLATA
El alcalde de Mislata no está en el punto de mira del progresismo por el caso de las niñas fallecidas en el accidente del hinchable, ocurrido hace cuatro años.
¿La diferencia? Es del PSOE.
Los padres siguen luchando prácticamente solos, sin apoyo político ni mediático.
Si el gobierno municipal hubiera sido de derechas, habría manifestaciones constantes y una presión mediática brutal, como ocurre en otros casos.
BURJASOT
Circula un vídeo de una charla feminista en el Tívoli donde, al ser cuestionadas por no denunciar con la misma contundencia violaciones cometidas por extranjeros, las ponentes reaccionan insultando a una asistente.
Romper el relato no está permitido.
Quizá el Ayuntamiento debería vigilar mejor en qué se gasta el dinero público: imponer una ideología sin permitir el debate no es sano ni democrático.
Todo esto demuestra que, aunque algunos medios callen, el malestar ciudadano crece:
pérdida de bienestar, deterioro de los servicios públicos y una desconfianza cada vez mayor hacia unos políticos en los que muchos ya no creen.






